La eterna juventud es una ironía, va muy asociada a la inmadurez y a todo lo que implique no querer crecer. En la mayoría de los seres humanos crecer implica dejar cosas que nos gustan, adecuarnos a la rutina, incluso nuestros pensamientos tiene una rutina, algo así como cuando un hombre se acerca a una mujer y al mujer piensa, “en mi última relación me fue mal, mejor no me arriesgo estoy bien sin pareja”, tal parece que la rutina indica que cada que un hombre se le acerque es la hora de recordar lo amargo de amor en el ayer. O aun mejor cuando uno es adulto y cree en el poder del trabajo, en el placer de las adquisiciones, si llegas a cierta edad y aun no tienes un auto o no tienes lujos en casa, en realidad no eres lo que mamá o papá esperan, o para los amigos eres en que menos logros tiene.
Esta semana ha sido excelente, un película me invito a ver más ahí de las cosas que yo mismo puedo ver, bien se dice que lo esencial es visible nada más a los ojos del corazón, en específico del corazón de un niño.
El Estudiante, es el nombre de la película, en mi provoco un movimiento emocional inevitable, estar sentado ahí y ver en cada personaje una etapa de mi vida, derrotas, rechazos, negativas, la falta de fe que la gente puede tener cuando se tiene una idea que va en contra de sus dogmas, de sus ideas preestablecidas y rutinarias. Esto dije era inevitable porque hace unos meses tome la decisión de estudiar de nuevo, tantas veces escuché que no tengo edad para eso, que debería estar ocupado en comprarle cosas al mundo para poder vivir de comodidades, que por un minuto estuve a punto de decirme, tiene razón, yo debo estar en otro mundo, ya tengo una carrera, y con eso cumplí mis sueños. Empero algo dentro de mi me impulso, ya algo fuera de mi me dio fe. Al poco tiempo de haber entrado a la escuela y de haber descubierto al El estudiante, siento que mi vida es esta y no otra, de la que la gente me quiso convencer. He sentido una fuerza en mi interior, he sentido que cada historia en mi pasado vale la pena porque hoy a pesar del miedo al rechazo puedo decir que estoy donde quiero estar, donde mi corazón se nutre de fortaleza.
En la película si bien dije vi partes de mi vida en cada personaje, momentos de mi pasado, no hubo un personaje que no haya vivido algo diferente a mi. Lo que veo hoy, cada día, desde que abro los ojos a las 5am es un día más donde se me da el privilegio de hacer lo que me gusta y no vivir atado los protocolos de la rutina, cambiar mi sueño por encajar con lo demás, por ser bien visto, no es lo mío, esas mi querido amigo también se dan una cuarta de bajo de mi ombligo.
Un auto lujoso, una maestría, un mueble lujoso no llega al precio de lo que vale llegar a mi salón, encontrar cada día gente que ayuda, que da un consejo de cómo hacer algo, una tarea, un dibujo, no se acerca a lo maravilloso de que alguien me pueda dar un hoja en blanco, un color para llenar de vida un dibujo que si bien no es perfecto lleva en si las historias de la gente que he conocido y que hoy son parte ya de una historia, no larga ni eprfecta pero si una historia que cuando la cuenta llevara en si el amor de un estudiante, la maravilla de esa mirada, el tono de una fe, de por lo menos decir si no puede, lo intente.
Gracias. El 1020 la música que llego para quedarce