11.04.2007

Un funeral (de cuerpo presente... y leyendo)

Lía murió siendo aun una niña, nadie recuerda su edad y a decir verdad el impacto de su muerte no permitía a los anfitriones pensar en los números que representaban su paso por la vida. En lo que si pensaban era en las cosas que el futuro deparaba para la pequeña si la muerte no hubiera sido tan abrupta y necia de intervenir en el momento en que Lía apenas aprendía a decir el ángel de la guarda. Fue injusto.
Si no creen que fue injusto porque la naturaleza de la vida es la muerte, es porque no estuvieron ahí, donde se lograba ver los ojos cerrados de Lia. Uno se acercaba a ella y al mirarla los sentido dibujaban lo que ella se iba a evitar, ella no tendría la oportunidad de ver a papá y de sentir ese amor de él hacia ella, era obvio que tampoco se viera teniendo esas experiencias de abandono en sus primeros días de escuela cuando papá y mamá la llevaran a educarse.

La edad avanzaba muy rápido porque en la imaginación no hay una línea lógica de tiempo. Digo de ser niña ya se le puede ver siendo una mujercita, y nunca sentirá ese primer beso, ese amor en el estomago y la emoción de conocer a alguien que le guste, se ahorraría ese primer amor, nunca sabría como es ese primer dolor de la traición y de infidelidad.
Por amor a Dios, también se salvaría de algún día pensar en quitarse la vida ella misma por un pleito con mamá o papá. Solo el cielo sabe que hubiera pasado si lograba suicidarse.
Pero que tal hubiera convertido en adicta a alguna droga o al alcohol. La promiscuidad vendría con los excesos, a lo mejor un embrazo no deseado, una mala fama en aquel lugar donde creció.
Al verla pálida uno ya evita en pensar en más tragedias de ella si hubiera llegado a esa edad, entonces por esa identificación con los niños por ser indefensos se le revindica, Lia ahora es una mujer rehabilitada, llena de malas decisiones en su pasado y eso hace la diferencia entre Lía y las demás mujeres, entre las demás esposas y madres. Ella puede amar más que enjuiciar a otro ser humano. Sabe que el amor es amar a alguien imperfecto y querer ser mejor por esa persona a quien ama. No pensaría nunca en hacer de la vida de su hija un eco de los defectos de su pasado. Seria esa mujer tan imperfecta que uno desearía amar eternamente, compartir historias y envejecer a su lado, en silencio.
Y esta es la verdadera naturaleza de la vida, que ella no podrá vivir nada, ni una experiencia, ni trágica por malas decisiones, ni maravillosas por conocer el valor del amor después de tanto dolor. Aquí es donde lo obvio se hace reflexivo, no podrá nada porque esta muerta. Murió siendo una niña. Nada diferente a quien vive hasta el día de hoy, pero murió siendo tan pequeño negándose así disfrutar de la experiencia de vivir. Libre.
Hoy enterramos a Lía.
Lloramos, no porque murió, sino por todo lo que no pudo vivir.

5 comentarios:

ZOE dijo...

No hay palabras que hagan que el dolor de una perdida sea menos, pero a nadie le llega mas de lo que pueda soportar. pasara amor, lo prometo

Anónimo dijo...

Lia..!!! Lo peor que pueda sucederle a un ser humano es morir cuando es un niño, pero peor aun es cuando la vida le quita la vida. Dicen que hay que morir para poder vivir..!! pero por que quitarle la vida a un ser que apenas empiza a ser conciente de lo que es la vida y le impide disfrutarla...

Amo vivir...!!!

Cocoa coockie dijo...

...Gracias Sr. por permitirme soñar, cuando hay quien se revuelve en sus pesadillas.
Por dejarme vivir, cuando hay quien muere antes de nacer...

La vida es cruda, como la carne, así literal, como la carne, porque permitimos, por naturaleza y sin intención dejar fluir a lo tangible,lo palpable, lo abrazable, lo posesionable, aquello que nos hace sentir, sea agradable o no.

Los niños son crudos, mucho mas que los adultos, ellos hieren y duele mucho tanto como duele verlos heridos, dicen la verdad y es dolorosa pero inrrevocable; aman genuinamente, sin esperar ser amados, sinceramente.
Tal vez todos deberiamos permanecer en esa etapa de la vida.

Qué cómodo sería evitar el dolor de vivir. ja pero que penoso evitar la pasión de la vida

Anónimo dijo...

yo sé bien lo que es perder a alguien siendo este muy joven... es una verdadera lástima... tenía mucho sin entrar a tu blog... saludos y no estas solo...

Say dijo...

Así o más doloroso.
A veces me pregunto si el amor no sera un juego cruel de nuestra imaginación con fragmentos de carencias emocionales que creemos ver satisfechas en el otro.
Por lo general las personas no cambian radicalmente, luego entonces te cuestionas que te impidió ver lo que realmente tenias en frente.
Y me quedan las dudas revoloteando en el aire, ¿me lastime?, ¿me lastimo? o fueron ambas cosas...